Recuerdo que era un sábado uno de esos días en los q unos tragos se me antojaban compramos un ron yo y mi amigo Alberto también el es parte de este blog.
Bueno me invito a tomar a su cuarto en una azotea su casa queda al lado de una iglesia y tiene su propio panteón; bueno el me conto q en la madrugada se podía escuchar el llanto de un niño recién nacido cosa rara ya q en su casa no había niños recién nacidos como tal. Ya pasada la noche y recuerdo la hora las 3 de la mañana y el me dijo: silencio y como si fuera verdad un niño lloraba el llanto se escuchaba tan cerca como si es que estuviese llorando justo afora del cuarto
Pero la puerta abierta yo incrédulo me asome y detecte q el ruido venia cerca del panteón el me dijo vamos a ver y yo me negué
Aun que hubiese un niño recién nacido era imposible q se oyera tan cerca como si el llanto no viniera de ningún lugar o venia del panteón no lo sabré o mejor dicho eso estoy por averiguar.
RELATO DE OSCAR CABALLERO
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